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Sabían que existen pueblos y poblaciones humanas que, a lo largo de miles de años, han desarrollado adaptaciones genéticas heredables que son más frecuentes en sus comunidades que en otras poblaciones.
No significa que sean otra especie ni que hayan evolucionado hacia una categoría superior. Significa que sus antepasados enfrentaron condiciones ambientales particulares y, mediante selección natural, algunas variantes genéticas se hicieron más comunes.
1. Los tibetanos y sherpas: adaptación a la falta de oxígeno
Adaptación genética documentada
- Habitan regiones del Himalaya, a grandes alturas, más de 4.000 metros de altitud.
- Sus organismos están adaptados a vivir con menor disponibilidad de oxígeno, aproximadamente un 40% menos.
- Presentan variantes genéticas en los genes EPAS1 y EGLN1.
- Pueden mantener niveles de hemoglobina relativamente bajos para esas alturas, evitando algunas consecuencias de producir demasiados glóbulos rojos.
Lo más sorprendente: una variante del gen EPAS1 parece proceder de antiguos humanos denisovanos, cuyos genes llegaron a los antepasados de los tibetanos mediante cruces entre poblaciones humanas antiguas.
2. Los bajau: los humanos que evolucionaron para bucear
Adaptación genética documentada
- Los bajau son conocidos como nómadas del mar y viven en regiones del sudeste asiático.
- Durante generaciones han practicado el buceo en apnea para pescar.
Sus características más interesantes:
- Presentan un bazo más grande, en promedio.
- El bazo puede liberar glóbulos rojos almacenados y aportar oxígeno durante las inmersiones.
- Se encontraron señales de selección natural en los genes PDE10A y BDKRB2.
En otras palabras, existe evidencia de que su historia evolutiva favoreció características que ayudan a permanecer bajo el agua durante más tiempo.
3. Los inuit: adaptación a condiciones extremas del Ártico
Los inuit han vivido durante generaciones en ambientes extremadamente fríos.
Entre sus adaptaciones estudiadas se encuentran:
- Variaciones genéticas relacionadas con el metabolismo de las grasas.
- Sus cuerpos generan más calor que otras personas.
- Una variante del gen CPT1A, particularmente frecuente en inuit y yupik.
- Diferencias metabólicas que podrían relacionarse con su historia alimentaria y ambiental.
Un detalle importante: esta variante no representa simplemente una ventaja; también puede tener consecuencias médicas, especialmente en determinadas circunstancias durante la infancia.
4. Los pueblos andinos (Quechuas y Aimaras): adaptación a vivir en las montañas
Poblaciones indígenas de los Andes, como los quechuas y aimaras, llevan muchas generaciones viviendo a grandes alturas.
Se han estudiado características como:
- Mayor volumen pulmonar y torácico en determinadas poblaciones.
- Diferencias en la concentración de hemoglobina.
- Variantes genéticas relacionadas con la respuesta a la falta de oxígeno.
Lo interesante es que su adaptación no es idéntica a la de los tibetanos, aunque ambos grupos enfrentan un problema ambiental parecido.
¡Es un ejemplo de evolución convergente.!
5. Poblaciones europeas y africanas: capacidad de digerir leche en la adultez
Este caso es particularmente interesante.
La mayoría de los mamíferos, incluidos muchos seres humanos, reduce la producción de lactasa después de la infancia.
Sin embargo, algunas poblaciones desarrollaron variantes genéticas que permiten seguir produciendo esta enzima durante la edad adulta.
Esto se observa con frecuencias elevadas en:
- Algunas poblaciones del norte de Europa.
- Los masái y otros grupos pastoriles africanos.
- Algunas poblaciones de Oriente Medio.
Lo fascinante es que diferentes poblaciones desarrollaron variantes genéticas distintas para conseguir una característica similar.
¡Esto se conoce como evolución convergente.!
6. Los Moken: los niños que ven bajo el agua
Los Moken viven tradicionalmente en zonas costeras e islas del mar de Andamán, entre Myanmar y Tailandia. Su vida ha estado muy ligada al mar, la pesca y el buceo.
Lo sorprendente es su visión bajo el agua:
- Un estudio de 2003 encontró que los niños Moken distinguían detalles bajo el agua más del doble de bien que los niños europeos usados como comparación.
- Conseguían enfocar mejor y contraer sus pupilas de forma muy pronunciada. Sus ojos construyen lentes naturales y pueden enfocar como los delfines.
- Esto les permitía buscar alimentos en el fondo marino con mayor precisión.
¿Es una evolución genética?
Aquí viene lo interesante: no está demostrado que sea una adaptación genética heredada. Un estudio posterior mostró que niños europeos podían alcanzar una capacidad visual subacuática semejante después de entrenar durante un mes.
Es un gran ejemplo de adaptación mediante aprendizaje y plasticidad del cuerpo, no necesariamente de evolución genética.
7. Los Tsimane: un pueblo con características cardiovasculares sorprendentes
Los Tsimane viven en la Amazonía boliviana, principalmente en el departamento del Beni.
Han llamado mucho la atención de los investigadores por varios motivos:
- Presentan tasas extraordinariamente bajas de enfermedad cardiovascular en comparación con poblaciones industrializadas estudiadas.
- Tienen arterias como las de una persona joven.
- En investigaciones sobre envejecimiento cerebral se observaron niveles relativamente bajos de atrofia cerebral asociada a la edad.
- Su sistema inmunitario presenta características distintas a las de poblaciones industrializadas, posiblemente relacionadas con la exposición frecuente a parásitos y microorganismos.
Lo más interesante es que un estudio genético publicado en 2023 encontró señales de selección natural en genes relacionados con la inmunidad y el metabolismo en los Tsimane y los Mosetén.
¿Qué significa?
Que las condiciones de vida de estas poblaciones podrían haber favorecido determinadas variantes genéticas durante generaciones. Sin embargo, su salud cardiovascular también está muy relacionada con su alimentación, actividad física y estilo de vida.
No podemos atribuirla exclusivamente a sus genes.
8. Los Kalenjin: los corredores de larga distancia
Los Kalenjin habitan principalmente el oeste de Kenia, en regiones de altura.
Son conocidos mundialmente porque numerosos atletas de este grupo han destacado en carreras de larga distancia, maratones y pruebas de resistencia.
Entre las características que se han estudiado están:
- Complexión corporal generalmente delgada.
- Extremidades relativamente largas en algunos grupos de corredores.
- Adaptación al entrenamiento en altura.
- Factores fisiológicos relacionados con el consumo y transporte de oxígeno.
- Tienen un 40% de fibras musculares de contracción rápida, tobillos que utilizan un 8% menos de energía.
¿Es una ventaja genética?
Es posible que la genética contribuya, pero no existe un gen único que explique su rendimiento. Un estudio de 2022 encontró señales de diferenciación genética relacionadas con características que podrían influir en la resistencia, pero no demostró que esas variantes expliquen por sí solas el éxito deportivo.
9. Los Amhara y Oromo: adaptación a las grandes alturas
Los Amhara y Oromo son poblaciones de Etiopía que incluyen comunidades que han vivido durante generaciones a grandes alturas.
Lo curioso es que desarrollaron respuestas fisiológicas diferentes a las de los tibetanos y los pueblos andinos:
- Algunas comunidades Amhara mantienen niveles de oxígeno en sangre relativamente altos a grandes alturas.
- No presentan necesariamente el aumento de hemoglobina que se observa en muchos habitantes de los Andes.
- Sus mecanismos de adaptación a la falta de oxígeno parecen seguir rutas fisiológicas diferentes.
Es un ejemplo impresionante de evolución convergente: distintas poblaciones humanas enfrentaron el mismo problema ambiental y desarrollaron soluciones diferentes.
¿Qué significa todo esto?
- Hay algo que me parece especialmente interesante: la evolución humana no se detuvo. Todavía existen procesos de selección natural que favorecen determinadas variantes genéticas según el ambiente y las condiciones de vida. La evolución humana no se detuvo hace miles de años. Sigue ocurriendo.
- Estas adaptaciones no significan que existan pueblos más evolucionados que otros. Todos los seres humanos actuales pertenecemos a la misma especie, Homo sapiens. Las diferencias son adaptaciones particulares, no escalones de superioridad genética.
Referente a esto hay tres fenómenos que vale muchísimo la pena investigar:
- ADN denisovano: fueron una población humana antigua identificada inicialmente gracias a restos encontrados en la cueva Denisova, en Siberia. Se sabe mucho de ellos por su ADN, aunque todavía existen pocos fósiles, los fragmentos genéticos heredados de esta población humana antigua todavía están presentes en personas actuales.
- Evolución convergente: pueblos separados geográficamente que desarrollan soluciones genéticas parecidas ante problemas ambientales similares.
- Selección natural reciente: cambios genéticos que han aumentado considerablemente su frecuencia en poblaciones humanas durante los últimos miles de años.
Finalmente, hay tres fenómenos que me parecen particularmente fascinantes:
- Adaptaciones genéticas: cambios heredables que aumentan de frecuencia en determinadas poblaciones.
- Adaptaciones fisiológicas: capacidades que el cuerpo desarrolla o modifica mediante entrenamiento y ambiente.
- Herencia de otros humanos antiguos: fragmentos de ADN neandertal y denisovano que todavía influyen en algunas características de personas actuales.
En todos estos grupos o pueblos, en algunos casos se habla de cambios genéticos asociados al ambiente; en otros, de capacidades físicas o características de salud que también dependen de la alimentación, el entrenamiento y el estilo de vida.











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